Una mirada simétrica
se construye con
detalle, no con prisa.
Tras la pérdida de un ojo, una prótesis ocular bien adaptada no solo restaura la apariencia: también protege la cavidad orbital y acompaña el movimiento natural del rostro. Cada pieza se diseña y pinta a mano para igualar el color y el brillo del ojo sano.
¿Cómo saber si es momento de considerar una adaptación de prótesis ocular?
Estas son las razones más frecuentes por las que los pacientes solicitan una valoración. Ninguna es una regla fija: el tipo de prótesis se define según la anatomía de la cavidad orbital.
Pérdida reciente de un ojo
Cirugía de enucleación o evisceración por trauma, tumor o enfermedad que dejó una cavidad orbital sin prótesis.
Prótesis actual incómoda o desajustada
Sensación de presión, roce constante o dificultad para mantener la prótesis en su lugar durante el día.
Secreción o irritación frecuente
Legañas, enrojecimiento o molestia constante en la cavidad, señal de que la prótesis ya no ajusta correctamente.
Asimetría con el ojo sano
El color, brillo o tamaño de la prótesis ya no coincide con el ojo natural, lo que se nota más con el paso del tiempo.
Cambios en la cavidad orbital
Crecimiento, cicatrización o cambios de volumen en niños o adultos que requieren un nuevo molde de la prótesis.
Prótesis con más de un año sin pulir
Superficie opaca o rasposa que puede favorecer irritación, aun cuando la prótesis sigue en buen estado general.
Qué sucede durante la adaptación de la prótesis
Es un proceso no quirúrgico, artesanal y por etapas. Esta es la secuencia habitual, desde la primera consulta hasta la colocación final.
Evaluación de la cavidad orbital
Se examina el estado de la cavidad, el movimiento disponible y la salud del tejido para definir el tipo de prótesis adecuado.
Toma de impresión
Se obtiene un molde exacto de la cavidad orbital, base sobre la que se fabricará la prótesis a la medida del paciente.
Diseño y pintura del iris
Un especialista pinta a mano el iris de la prótesis para igualar el color, las vetas y el brillo del ojo sano.
Fabricación en acrílico biocompatible
La prótesis se elabora con materiales seguros para contacto prolongado con el tejido ocular y la cavidad orbital.
Ajuste y pulido
Se prueba la prótesis en la cavidad y se ajustan bordes y curvatura hasta lograr comodidad y movimiento natural.
Colocación y entrenamiento de cuidado
Se coloca la prótesis y se explica al paciente cómo insertarla, retirarla y darle mantenimiento en casa.
Qué esperar tras la adaptación de la prótesis ocular
La adaptación es progresiva: el tejido y el paciente se acostumbran a la nueva prótesis por etapas. Así suele avanzar el proceso.
Sensación de cuerpo extraño leve
Es normal notar la presencia de la prótesis al parpadear; la sensación disminuye conforme el tejido se adapta.
Ajuste fino de comodidad
Se revisan bordes y curvatura para eliminar cualquier punto de roce y mejorar el movimiento junto al ojo sano.
Integración natural
La prótesis se percibe como parte habitual del rostro, con un aspecto y movimiento que acompañan la expresión natural.
Mantenimiento y pulido
Una revisión periódica de pulido conserva el brillo, la comodidad y prolonga la vida útil de la prótesis durante años.
Empecemos por conocer tu caso.
Cada cavidad orbital tiene su propia forma. Agenda una valoración de adaptación de prótesis ocular en Clínica Sirona, Guanajuato, hecha a tu medida y sin compromiso.
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